Pescas

"Para mí fue siempre el mar un confidente,un amigo que absorbe todo lo que le cuentas sin revelar jamás el secreto confiado y que da el mejor de los consejos: un ruido cuyo significado cada uno interpreta como puede"


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jueves, 15 de marzo de 2012

A mi manera

En principio el martes de ésta pasada semana iba a salir sólo a la mar,el lumbago-¡¡aaaaaay éste cuerpo míu!!-me limitaba a realizar una salida relajada,echar una cacea y pasar el día con tranquilidad,sin sobresaltos. La noche anterior me llama el amigo Pete, le comento que el diario de a bordo ya estaba casi redactado,no iba a introducir ninguna tachadura y en la jornada no tenía cabida otro oficio diferente al de un placentero curricán costero,si se quería apuntar,más no le podía prometer.

Pa qué me va a hacer caso,¡¡se presentó con la vara!!.

Las dos primeras horinas y según lo previsto anduvimos caceando,tuvimos un par de picadas y una lubina embarcada


Pero el niñu andaba inquieto ,las manos metidas en los bolsillos ya presagiaban lo que yo imaginaba iba a comentar sin mucha tardanza.Bertín qué;pegamos unos varazos que me estoy quedando fríu....y saca esa sonrisilla truhanesca que, en otros menesteres, a buen seguro le ayudarán a derribar fortificaciones inexpujnables.Al críu mío le consiento bastante menos, pero éste me tiene cogío el tranquillo.
Venga pues, a ello nos pusímos y, al ratuco la vara dobló.Ahí va un San Pedro compañerín, aprieta el paso que te quedas rezagau.


Ya pasaba de las ocho libras el pescaíllo en cuestión, al que una horina más tarde se sumó ésta preciosa labrax que ocasionó cierta inquietud en mi compañero de singladura.Vara quería el amigu y ésta era de avellano.




Vistazo atrás...de soslayo...caña en mano que el vieyu herrumbroso anda apretando.Así fue que, en un canal angosto con lecho de arena y paredes abruptas,arriesgando el señuelo,apurando hasta el último palmo que el fondo le concedía, éste maestro en ciernes, arrancó del medio ésta maravilla.



Esa sonrisa incipiente ya denotaba que la casta afloraba.El toro bravo no anda a gusto contra las tablas,esa querencia sólo la enfila cuando el último aliento le anda rondando.Y éste zanguán,que es zaíno y orgulloso, en un último arranque, ganó los medios con solvencia y compostura.



Anduvímos a gusto,los jig utilizados no variaron,rosas, azules, naranjas y algún verde fueron los que prendieron el pescau.

Aquí queda un vídeo de la jornada,tras cribar el cedazo es lo que aflora.La pesca siempre accesoria, las vivencias imperdurables.

Ésto es lo que puedo transmitir,sin excesivas pretensiones,sencillamente...

                                           " A mi manera"




UN SALUDO.

domingo, 4 de marzo de 2012

Vientos del Norte

Ayer sábado fue un día extraño,turbio.Nació claro y sin nubes,ligera brisa y temperatura agradable.Allá sobre las diez me animé a echar un ratillo embarcau.La idea era tirar medio día a jigging y el resto a cacear,que a la postre fue lo que arregló el día.

Mucha gente a sardas(verdeles),se quejaban de la escasez,parece ser que han corrido rápido pa oeste, yo encantau pues dificultan en extremo el trabajo del jig con sus contínuas enganchadas.

Tres horinas con el fierro y sin sentimiento,sol pegajoso,cuatro gotas,viento del nordeste y amago de tormenta.Hay que aguantar Bertín, que éstos cambios las vuelven barruntonas.

Allá sobre las cuatro de la tarde vira el viento y se fija del norte-me agrada éste cuadrante-,casi borregea y, lo que en la sonda hasta ese momento habían sido manchas de pescau uniformes y circulares,se tornan en dibujos verticales que presagian el merodeo de predadores por las inmediaciones.





Decido montar la cacea pues es un arte más descansau y que permite barrer una zona más amplia.

Tres pasadas por la piedra y otros tantos peces,el último de un tamaño más que considerable....pero no embarcó.

Tras un buen rato y ya rendida,lo vi tan fácil que desdeñé el salabre.Le eché mano a la agalla....grave insolencia,dos coletazos y orgullosa volvió al fondo,sin prisa,apenas descompuesta.

Esta vez no había caña ni señuelo al que culpar, la mano acabó estrellándose contra el carel en un arranque de rabia contenida,como si ella tuviera la culpa.Hubo temple pero sobró arrogancia...."hoy" me alegro por ella,pudo más que yo,pero que no se confíe, hay más días.



UN SALUDO.